Elegí el nombre del blog en honor a todos aquellos desgraciados hombres, y mujeres, que se dejaron la sangre tirando de los barcos en las principales rutas fluviales de la Rusia zarista.


Aquellos tiradores encierran como ningún otro hombre el arquetipo del hombre ruso: sufridor, resignado y resistente por naturaleza; ese hombre que se ha levantado como si nada después de mil penurias e injusticias. Ese hombre de honor, de alma eslava, que regó la tierra de todas las Rusias con sudor y sangre en nombre de dirigentes a los que sólo conocía por los retratos junto a los iconos. Ese hombre que al fin se liberó del yugo y construyó para sí toda una nueva sociedad. Ese hombre, sujeto protagonista de las más grandes obras literarias de todos los tiempos, es el hombre ideal para nombrar este rincón.

¿Quiénes, cuándo?



Barqueros, sirgadores, tiradores, remeros... En ruso, Burlak (Бурлак). Quizá la traducción más correcta sea la que da nombre al blog: "tirador". Estos burlaks eran los trabajadores de la Rusia imperial que, desde el siglo XV hasta los primeros años del siglo XX, recorrían las orillas de ríos y mares tirando de los barcos para llevarlos a aguas navegables. Nutrían sus filas esclavos, fugitivos, campesinos sin tierra y aldeanos arruinados. La mano de obra procedía, en su mayoría, de las áreas de Simbirsk, Saratov, Samara, Yaroslavl, Kostroma, Vladimir, Riazán, Tambov y Penza. La llegada del barco de vapor acabó con los "Tiradores del Volga".

¿Dónde?


El Volga conformaba la zona más importante (de Moscú a Astrakán), seguida por la "ruta del Mar Blanco" (de Moscú a Arjángelsk) y la cuenca río Dniéper, en Ucrania.

¿Cómo?


Los burlaks se unían en bandas cooperativas (artel / артель) que solían contar con unos cinco o seis hombres. Ocasionalmente, se unían de diez hasta cuarenta tiradores y, raramente, para trabajos especiales, hasta ciento cincuenta.

Se trabajaba de primavera a otoño (obviamente, la actividad cesaba en invierno, cuando los ríos se helaban), aunque también había burlaks que trabajaban por temporadas, según sus necesidades. Sin embargo, los contratantes jugaban con ventaja, ya que reclutaban a las bandas en invierno, cuando más baratos salían (ya que era la temporada en que no había trabajo y los tiradores, desempleados, tenían que aceptar a la fuerza). A pesar de que el reclutamiento era en los meses de nieve, el pago se efectuaba en otoño, tras terminar el trabajo.

El jefe de un grupo de burlaks se denominaba Vodoliv (Водолив). El segundo, el capitán, era conocido como Dyadya (Дядя), seguido por el primero de la línea de tiradores: el Shishka (Шишка). El último de la formación, Kosny (Косный) también tenía un puesto especial.

El trabajo era, por encima de todo, muy duro. Muy duro y monótono. La velocidad de la labor dependía de la dirección y la fuerza del viento. Con el viento a favor y las velas de la embarcación desplegadas, el arrastre se hacía mucho menos pesado para los tiradores. No eran pocos los hombres que sucumbían presas del sobrehumano esfuerzo.


¿Qué?


El bajel típico desde el siglo XVII al XIX fue la "barcaza" (Расшива) -representada en famoso cuadro de Iliá Repin-, construcción que medía de 30 a 50 metros de largo y unos 6 de ancho, y cuyo mástil podía alcanzar los 30 metros de altura. Una nave nada ligera.

Las canciones


Las canciones hacían más soportable el esfuerzo, a la vez que ayudaban a marcar el ritmo de la marcha. Un momento clave para estas canciones era el del primer "tirón", tras levar el ancla de la barcaza.

Una de las canciones más famosas es la "Canción de los barqueros del Volga". Os dejo la interpretación del Coro del Ejército Rojo (Asamblea Aleksandrov), con el gran L. Kharitonov como solista:

2 comentarios :

Fiona Dayls dijo...

Me ha encantado leer esto, una madrugada curioseando música folkórica rusa y topé con una canción "The Volga Boatmen" cantado por Paul Robenson,el cuadro que aparece en el vídeo me estremeció y rápidamente busqué información de los tiradores de barcos y luego topé con este blog. Muy buena información que ni wikipedia me ofreció.

Alberto Mateo dijo...

Gracias, me alegra que te haya sido útil. Seguiré subiendo cosillas ;)